Mostrando entradas con la etiqueta municipio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta municipio. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de junio de 2010

¡Despierta Torreón!

DESPIERTA TORREÓN


Por: Gerardo Hernández G.





Ningún municipio de Coahuila, ni en sus noches más oscuras, ha sufrido la pesadilla que afligue hoy a Torreón. La violencia, la barbarie y la sevicia tienen un día sí y otro también a la capital lagunera en el ojo del huracán, junto con Juárez, Monterrey, Reynosa.


¡Quién iba a pensarlo! La ciudad está indefensa. Lo peor, sin embargo, es que ni la sociedad, ni los partidos ni las autoridades han pasado del lamento y de las recriminaciones. Así cualquier grupo delincuencial actuará siempre a sus anchas.


Mejor el EPR -grupo subversivo armado- lamenta la desaparición de Diego Fernández y se solidariza con la familia del excandidato presidencial. En Torreón puede más el futurismo político, el ajuste de cuentas, la chabacanería, el compadrazgo, el egoísmo, la conveniencia, las sociedades inescrupulosas, el mañana será otro día, que el interés general. ¿Dónde están sus líderes? ¿Dónde su reserva moral? ¿Dónde el espíritu que venció al desierto? En la publicidad, en el vacío.


Las cámaras patronales son una caricatura de lo que fueron en los sesenta, los setenta y todavía en parte de los ochenta. Hoy son membretes que a lo que más aspiran es a ser tomados en cuenta por los gobiernos de turno, a un puesto burocrático de cuarta categoría. Decenas de miles congestionan la carretera a San Pedro y soportan otras penalidades sólo para ver al Santos, pero son incapaces de organizarse para exigir seguridad, protección , garantías en las calles, en sus hogares, en sus trabajos.


¿Quién les recuerda a los políticos y a las autoridades sus obligaciones mínimas? ¿Quién premia o castiga sus obras, buenas o no buenas en las urnas? ¿Quién los llama a cuentas?. Nadie. La ciudad no parece adormecida. Lo está. En parte por el opio futbolero, cuyo efecto es instantáneo, pero más por su indolencia, por suponer que las cosas se arreglarán solas y que la desgracia del vecino, por la muerte violenta de un hijo, un hermano, le es ajena. La realidad es que nadie estará a salvo mientras la sociedad viva en archipiélagos, desconectada entre sí.


¿Qué hacer en este trance? No colgarse oportunistamente de un juego de futbol, sino movilizar a gobiernos, partidos, empresarios, iglesias, universidades, sindicatos, medios de comunicación, formar un frente de defensa y dar la cara. Era para que a estas alturas las autoridades, al margen de siglas partidistas, hubieran aparecido ya ante la opinión pública con un plan mínimo de acción, sin pensar en términos electorales. No basta presidir un gobierno, sea municipal, estatal o federal. Es preciso articular políticas permanentes contra la delincuencia, organizar la energía ciudadana por vecindario, colonia y distrito.


Si hoy o mañana el gobernador Humberto Moreira, los alcaldes, los senadores y los diputados federales y locales del PRI, el PAN, el PRD y el resto de los partidos se sientan a la misma mesa y lanzan un plan de seguridad consensuado, la sociedad vería un principio de solución y todos ellos crecerían. Pero es difícil que siquiera lo piensen, mientras la ciudadanía, Torreón, en lugar de empujar, sigue en la hamaca en espera de que reverdezcan viejas glorias. A las generaciones actuales, por desgracia, las distingue el conformismo.


progreso99@hotmail.com

www.revistaprogreso.com.mx


http://www.youtube.com/watch?v=sttUV_mKP_g